Nuestra Lactancia en Tri-Tándem (II Parte)


Tras unos años de maravillosa y enriquecedora experiencia con la lactancia en tándem, llegó mi tercer embarazo. Mi matrona me advirtió que, si continuaba dando pecho durante el embarazo, podía perder el bebé y me recomendó que hiciera un viaje de una semana sin hijos para así destetar al pequeño, de dieciséis meses… ¡¡Yo no podía creerlo!! No sólo no está mi teta, sino que tampoco están los brazos de mi madre para poder consolarme dulcemente, ni sus besos, ni sus comprensivas palabras… eso sí, supongo que de haberlo hecho así, no hubiera sido tan duro ni le hubiera pasado nada… o así me lo hubieran contado a mí mientras yo disfrutaba de mi viaje de novios. !Qué humano! Así que, siguiendo mi instinto una vez más, decidí continuar con la lactancia. Yo me encontraba bien y, además de lo que había leído en los libros y en internet, algo me decía que no había ningún riesgo.



Embarazo de 4 meses. Niño de 5 años.
Embarazo de 4 meses. Bebé de 16 meses.








Unos meses más tarde, mientras hacía mi curso de asesora de lactancia con La Clínica de la Lactancia, comenté mi caso con las IBCLCs y ellas me confirmaron que no existe relación directa entre lactancia durante el embarazo y riesgo de aborto. Me indicaron que si las contracciones se mantienen durante mucho tiempo de forma constante, sería un tema distinto, pero que si son puntuales (mientras el niño mama) no hay problema. Así que aquello me dejó aún más tranquila, si cabe.


En aquella época, Álex tomaba pecho para dormir la siesta y poco más. Pero los meses siguientes iba a complicarse el asunto… Unas semanas después nos trasladamos a vivir y trabajar a otro lugar. Había gente desconocida, muchas puertas y él se sintió muy desorientado. Pasó a demandar brazos todo el rato, llorar sin cesar y tomar pecho 24h al día… y yo embarazada de seis meses… Había momentos difíciles y ¿qué consejo recibíamos?  “Déjalo en el suelo y que ande, que ya es mayor. ¡Y de tanta teta, nada!¡ Cuando venga su hermana, ya veréis, lo vais a pasar fatal!”



Hubo momentos desesperante. Sobre todo por la noche, era teta toooda la noche. O caminar con él pasillo arriba y abajo para que dejara un rato la teta porque no podía más, pero la barriga … En ocasiones me plantaba y le decía que no le daba más, pero no soportaba verlo llorar. Él no tenía la culpa ni de mi traslado ni de mi embarazo.


Un día decidí consultar con Regi, la doula que dirige el grupo de lactancia Criant de Castalla ( Alicante). Después de escucharme, me preguntó: “ ¿Piensas continuar con su lactancia cuando nazca su hermana?”, le contesté que si él quería sí y me aconsejó: 
“ entonces yo creo que deberías ayudarle y apoyarle en esta situación de cambio que está pasando para que cuando llegue su hermana él ya se sienta seguro y fuerte”. No podía encontrar más razón, sensibilidad, sentido común, alivio y apoyo en sus palabras. Me encantaría estar tan acertada como estuvo ella cuando alguien me pidiera consejo.

Finalmente, nació su hermana y, no sólo toman pecho los dos sino que comparten conscientemente con su hermano mayor. Cuando uno se cae, tiene sueño o se siente mal y llora, el otro me dice: “mami, dale un poco de teti”. Durante los primeros meses de vida de su hermana, no sólo no tuvo celos (ni los tiene), sino que no me dejaba que la soltara ni que la cogiera nadie. Si lloraba o se la dejaba a alguna de las tías, se enfadaba y me decía: “ mami, tú baby up!” A día de hoy, siguen compartiendo momentos de lactancia y, en muchos de esos momentos, se acarician y  cogen de la mano mientras tanto.



Probando los pouches recién cosidos... Casi no me dejan ni colocarlos!



Me habían dicho que el 90% de los niños mayores de dos años que toman pecho, se destetan antes del sexto mes de embarazo. En mi caso no fue así y dar pecho a mis hijos durante ese periodo me desveló un par de misterios:

El primero es que no se sabe muy bien por qué la mayoría de los niños mayores dejan el pecho y, no sé si será esa la razón o no, pero mi hijo mayor (5 años entonces), me reveló que la leche estaba salada!!

El segundo secreto es que, mientras dilataba estaba sola en casa con mi peque, de dos años justos, que quería teta. Mi cerebro entrenado me decía: “ Pero bueno! ¿Cómo le vas a dar teta ahora?!” Pero su llanto provocaba una tensión en mi cuerpo que hacía que las contracciones fueran mucho más dolorosas. Así que cedí y descubrí que, conectando con mi cuerpo y con mis dos peques, que me reclamaban en ese momento, no era tan malo.

Una vez más, llegué a esto sin saber, sin conocer previamente, sin saber que ya tenía nombre. Y una vez más, ellos me enseñaron el camino.

Sin el apoyo de algunas personas que fueron clave en ciertos momentos no hubiera tenido la oportunidad de vivir estas experiencias, sobre todo, en aquellos momentos en los que me faltaban las fuerzas físicas y emocionales y dudaba.



·         Ariel. Por su apoyo permanente e incondicional y por escucharme siempre pacientemente. Por supuesto, por ser el padre de mis peques!!

·         Mi amiga del alma Nuria. Por enseñarme con su ejemplo que el mejor camino es siempre el cariño y la paciencia.

·         Regi. Por sus consejos, por escucharme y comprender a mi hijo cuando yo dudé.

·         A mis peques. Por existir y darme la oportunidad de aprender y crecer cada día.




5 comentarios:

  1. Me ha parecido una historia preciosa y te admiro. Yo ahora mismo estoy pasando unos momentos duros con la lactancia de mi hija de 10 meses y la verdad es que me has dado fuerzas para continuar y para sentir que lo estoy haciendo bien. Gracias!

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  2. Enhorabuena, te admiro profundamente!!!! Yo soy una mamá de dos peques, uno de 3 años y otro de 1 año, a los q doy teta desde q nacieron. Para mi la lactancia ha tenido momentos muy duros, los primeros dos meses fueron horribles, con ingurgitaciones e mastitis muy dolorosas y continuas. Afortunadamente aquello pasó y aquí seguimos después de tres años....
    Yo también amamanté a mi.hija durante el embarazo y también se echaban las manos a la.cabeza cuando lo decía!!! Aunque no tuve ningún problema por ello, el.niño nació con 3 kg. Al nacer mi hijo, seguí con la lactancia en tandem, q ha resultado mejor de lo q me imaginaba, aunque tb tiene momentos críticos.

    Gracias por.compartir tu experiencia!!!

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  3. Enhorabuena, te admiro profundamente!!!! Yo soy una mamá de dos peques, uno de 3 años y otro de 1 año, a los q doy teta desde q nacieron. Para mi la lactancia ha tenido momentos muy duros, los primeros dos meses fueron horribles, con ingurgitaciones e mastitis muy dolorosas y continuas. Afortunadamente aquello pasó y aquí seguimos después de tres años....
    Yo también amamanté a mi.hija durante el embarazo y también se echaban las manos a la.cabeza cuando lo decía!!! Aunque no tuve ningún problema por ello, el.niño nació con 3 kg. Al nacer mi hijo, seguí con la lactancia en tandem, q ha resultado mejor de lo q me imaginaba, aunque tb tiene momentos críticos.

    Gracias por.compartir tu experiencia!!!

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  4. Enhorabuena, te admiro profundamente!!!! Yo soy una mamá de dos peques, uno de 3 años y otro de 1 año, a los q doy teta desde q nacieron. Para mi la lactancia ha tenido momentos muy duros, los primeros dos meses fueron horribles, con ingurgitaciones e mastitis muy dolorosas y continuas. Afortunadamente aquello pasó y aquí seguimos después de tres años....
    Yo también amamanté a mi.hija durante el embarazo y también se echaban las manos a la.cabeza cuando lo decía!!! Aunque no tuve ningún problema por ello, el.niño nació con 3 kg. Al nacer mi hijo, seguí con la lactancia en tandem, q ha resultado mejor de lo q me imaginaba, aunque tb tiene momentos críticos.

    Gracias por.compartir tu experiencia!!!

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  5. Gracias por compartir tu experiencia. Eso ayuda más q los comentarios sin conocimiento q hace muchas personas, incluido.personal sanitario, cuando se tratan estos temas.
    Yo.soy mamá de dos peques de 3 y 1 año. Yo también amamanté durante el.embarazo y la gente se escandaliza. Cuando nació mi.hijo empecé con la lactancia en tandem y así seguimos después de un año.
    Lo cierto es q no ha sido fácil, ha habido momentos de estrés, tensión y agotamiento físico.y emocional, pero se han superado! Y así seguiremos hasta q hijos quieran.

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Me encanta recibir vuestros comentarios. Me hace mucha ilusión porque las personas y las experiencias son la esencia de este blog.

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